Casa Palacio plaza El Ferial nº 2
De las calles medievales del primitivo centro urbano, nos desplazamos ahora hacia la plaza de El Ferial, justo al otro lado de la parroquia. En su ángulo SO destaca un monumental caserón de nobles paramentos de piedra que acoge la portada más grande de la serie. El gran volumen del edificio, su protagonismo en el espacio de la plaza y, por último, un perímetro despejado que permite obtener buenos puntos de vista realzan su propio valor. La fachada principal, que da a la plaza, es de las más monumentales de la villa, con un alzado de tres plantas y ocho ventanas simétricas. Sintetiza con sus elementos, los principales capítulos de la historia del edificio. Del primitivo, coetáneo a los palacios de Bastida y Torreblanca, conserva el espectacular portalón, su ventana axial y una segunda ventana también geminada. Como veremos inmediatamente, el resto es fruto de una ampliación posterior. Lo primero que llama la atención es que es el único de los edificios que forman parte del grupo que no se erige sobre medianiles, integrando parcelas contiguas.
Es una casa palacio exenta, lo que le da una mayor realce urbano. Se erige además en un punto clave de la plaza, en un ángulo muy próximo al acceso principal y a la parroquia. La parcela sobre la que se erige debió ser una de las más “caras” del perímetro de la plaza. Eso, unido al propio empeño constructivo del edificio, nos habla de promotores especialmente situados en la élite socioeconómicade la villa.
Primitivamente se organizaría en dos plantas, con quizá tres ventanas, la central sobre el eje de simetría del edificio. Ésa es la imagen que la recreación fotográfica que he realizado intenta reproducir. Del edificio destacaría el zaguán, con finalidad quizá comercial; también la planta noble con unas bellas proporciones. En la trasera, la parcela se extendería notablemente, permitiendo construcciones secundarias adosadas en madera,escaleras, quizá soportales, quizá amplios balcones orientados al SO, corrales…
Las dos ventanas conservadas repiten los tipos de Torreblanca y Bastida: dinteles y parteluz monolíticos, molduraciones cóncavoconvexas en los enmarques y relieves decorativos para los centrales. La axial conserva el monograma de Cristo inscrito con palmas e inscrito en un hexágono de lados convexos; la otra un marco similar para una estrella formada por seis hojitas.
También la portada sigue las pautas ya conocidas, pero con unas dimensiones mayores. Es la más grande de la villa, tanto en tamaño del hueco como en longitud de las dovelas.



